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martes, 16 de noviembre de 2010

Sintonice con la Abundancia*

La abundancia no es algo que fabricamos, sino algo que aceptamos y con lo que sintonizamos. Si nuestra mente cree en la escasez, esperando únicamente una pequeña porción de la abundancia que la vida ofrece, entonces eso será lo que experimentaremos en nuestras vidas. Solemos recibir aquello que estamos dispuestos a aceptar, y cuando nos encerramos en nosotros mismos no es por falta de disponibilidad sino por obedecer creencias basadas en la escasez. Al formarnos los conceptos de abundancia y prosperidad entendiéndolos como algo que merecemos, advertimos un gran cambio. En primer lugar, cambian los pensamientos sobre lo que creemos merecer. Luego modificamos nuestros pensamientos lentamente. Por fin, llegamos a saber y a creer que cualquiera sea el objeto que deseemos, ya se encuentra aquí, y que nuestra propia convicción es la que provocará su manifestación. No me cansaré de repetir una y otra vez que lo que hacemos es expandir aquello en lo que situamos nuestras miras. Pero ¿cómo puede usted sintonizar con la abundancia que constituye todo el universo? La respuesta se obtiene alterando su percepción de lo que se halla as u alcance y también en una nueva circulación de aquello que fluye por su vida. Le sugiero que comience examinando estas tres preguntas:

1. ¿Cuánto cree usted valer? Usted es una creación divina que forma parte de un universo perfecto e infinito. Lo es todo. Tal como Walt Whitman afirmó en una ocasión: «Toda la teoría del universo está dirigida sin lugar a dudas a un único individuo, o sea, a USTED». No se trata de una afirmación egoísta, sino que responde perfectamente a la cosmovisión del poeta. Usted es a un tiempo parte de la humanidad y un ser humano individual. Usted, al igual que cualquier otra persona perteneciente al conjunto de la humanidad, tiene un valor completo y total que es perfecto. Como parte de esa perfección completa, debe saber que el valor es inconmensurable y abundante. ¿Cómo podría existir algo más perfecto que el ser humano? ¿Cómo ese algo podría tener más valor?

2. ¿Qué cree usted merecer? Si usted se considera sólo merecedor de una pequeña parte de la felicidad, entonces eso es lo que conseguirá. Si piensa que lo merece todo y tiene la intención de dejar que la abundancia circule y de continuar sirviendo a los demás, entonces adquirirá unas cotas más elevadas de felicidad. Si imagina que no se merece demasiado, ése será su premio. Si se concede importancia a sí mismo, tomando lo que piensa que merece a expensas de quienes le rodean, entonces los resultados serán idénticos a los que obtendría si se creyera merecedor de muy poco. En ambas situaciones se debilita y pierde fuerza. Creyendo que no merece nada o que merece todo a expensas de los demás, toma un camino de destrucción personal que no sólo le aleja de la abundancia, sino que le conduce directamente hacia la escasez. Sepa que se lo merece todo, al igual que todos los demás y que en el proceso de ayudar a los otros a conseguirlo se está sirviendo también a sí mismo.

3. ¿Qué cree que se halla a su disposición? Una respuesta totalmente honesta se basa en lo que le aguarda a usted ahí fuera. Si le obsesiona lo que tiene o deja de tener, o lo que nunca conseguirá, entonces eso será precisamente lo que logrará. Una tarde, tras una conferencia una mujer me preguntó: «Doctor Dyer, ¿cuáles cree que son los límites que me impiden obtener el éxito y la felicidad que deseo en la vida?». Mi respuesta fue inmediata: «Su convencimiento de que existen límites». Lo que determina su nivel de éxito y felicidad no es lo que está o no a su disposición, sino su propio convencimiento de lo verdadero.

Un informe sobre unos participantes en un estudio de técnicas de visualización relacionadas con la búsqueda de empleos demuestra el efecto causado por las expectativas personales. Se instruyó a tres participantes para que visualizaran lo siguiente: disponibilidad del empleo que buscaban, su calificación para el mismo, y su puesto de trabajo. En sus cargos anteriores habían percibido 10.000, 25.000 y 250.000 dólares respectivamente. Al cabo de unas semanas cada uno de ellos volvió a trabajar cobrando el mismo sueldo de antes. Lo que sucedió es que todos estaban limitados por lo que creían merecer y no podían imaginarse en un cargo que les proporcionara ingresos superiores. La escasa abundancia que había en sus vidas coincidió exactamente con lo que habían visualizado para su vida. Esto es lo que realmente ocurre con todas las cosas. Creer en la escasez genera la escasez y la convierte en rectora de nuestras vidas. El mismo principio se aplica cuando se trata de la abundancia.

Libertad y Abundancia

La idea de que el universo es una única canción, siempre en expansión, sin limitaciones, a excepción de las barreras que nuestros pensamientos colocan, ha dado lugar a la noción de libertad. Las fronteras y las líneas restringen la libertad, pero dichas limitaciones las crea la persona. El universo sencillamente fluye. El agua llega hasta la orilla y la tierra empieza en ese mismo punto. El aire y el agua no se hallan separados por fronteras; coexisten y se mezclan en perfecta armonía.

El espacio sigue y sigue hacia el infinito sin sufrir interrupciones de frontera alguna. En todo este contexto hay libertad, la cual traspasa todos los muros y restricciones inventadas por el ser humano.

Por tanto, la libertad es de lo que trata la abundancia. La libertad es la ausencia de restricciones. En la naturaleza se observa por ejemplo en el ave que decide colocar su nido en aquel sitio que le parece más armónico con el medio ambiente. También en las ballenas que llegan nadando a los parajes que sus corazones e instintos les sugieren. La abundancia en los seres humanos sólo puede presentarse cuando la mente humana no se siente obstruida por límites imaginarios.

El aprender a librarnos de la creencia que desafía la libertad mediante límites constituye una manera de crear un mundo abundante para nosotros mismos.

* copiado del libro LA FUERZA DE CREER de Wayne W. Dyer

La ley de la abundancia y la prosperidad
Publicado por Enrique Miralda en 13:40 martes 21 de julio de 2009

Hoy déjame que te hable de lo que podríamos llamar una de las leyes del universo, la ley de la abundancia y la prosperidad, representada muchas veces por una imagen como la de la foto, un cuerno lleno a rebosar de frutas y alimentos apetecibles.

Ya te comenté que todo en esta vida está en función de nuestras creencias. Que el mundo no es como creemos que es, si no como creemos que somos nosotros. Si nosotros nos creemos generosos, el mundo a nuestro alrededor se mostrará generoso y nos dará muestras de ello constantemente y reforzará nuestra creencia. Si nos creemos miserables el mundo se nos mostrará miserable, y cada vez que lo sea ratificará cuan miserable es, y fortalecerá esa creencia en nosotros.

Mira, lo que vemos que nos ocurre es simple y llanamente el efecto de nuestras creencias pero al ser inconscientes de esto, y no reconocer que son estas la causa de todo lo que sucede, pensamos que es al revés, y que lo que sucede condiciona y crea nuestras creencias. Es decir, yo veo miseria en el mundo y creo que el mundo es miserable, en vez de al revés, yo creo que el mundo es miserable y por lo tanto es miseria lo que veo en el mundo. Dale una vueltecita a esto. Ya se que te sorprenderá, es una nueva forma de pensar y de ver las cosas, pero créeme, esta es la correcta. Y es la correcta porque es lo que funciona, lo útil, y lo que nos beneficia. ¿Te parecen pocas razones?

El mundo es lo que nosotros creemos que es y que somos nosotros. Date cuenta que sin nosotros y nuestro comportamiento erróneo- es decir egoísta, miedoso, culpable y resentido- el mundo en verdad es un milagro, es maravilloso; sus océanos, lagos, montañas y valles, somos nosotros con nuestro comportamiento erróneo quienes hacemos de este mundo lo que es. Somos los creadores tanto de la miseria como del milagro. Del miedo como del amor. Tú decides. Tú eliges de quien eres.

Esto nos lleva a la ley de la abundancia. Si tú crees en la escasez, tendrás escasez y siempre te faltará y nada te será suficiente, independientemente de lo que tengas. Atraerás escasez y no abundancia. Si crees que cuando das, lo que des lo estarás perdiendo, así será. Sin embargo si crees que aquello que des, no solo no lo perderás sino que se acrecentará en ti, así será. Una vez más tu decides que creer. ¿Qué sientes dentro de ti qué es la verdad?

Puedes creer una cosa o la otra, y esa cosa que creas será realidad para ti, tanto la una como la otra. La única diferencia entre ambas es que creas lo que creas y aunque se haga realidad para ti, una de ellas es verdad y la otra no. ¿Por cual apuestas?

Nuestra mente tiene un atributo principal y es la capacidad de crear y lo hace en todo momento, quieras o no, sea de manera consciente o de manera inconsciente. Este principio de creación de la mente es inmutable, te gusté o no. Es así.

Nuestra mente es como un jardín que impepinablemente da frutos y estos frutos solo dependerán de las semillas que sembremos. El terreno, es decir, la mente, es siempre fértil, si siembras semillas de creencia en la escasez, ese fruto tendrás. Si siembras semillas de creencia en la abundancia, recogerás frutos de abundancia. No hay más. Así de simple. ¿Por qué iba a ser complicado? Si en el campo siembras maíz, recojeras maiz, si siembras ortigas, recojeras ortigas. No es posible sembrar una cosa y tener la otra. Mantente pues, muy alerta con lo que siembras en tu mente.

Haz con tu mente lo que quieras. Es tuya y es absolutamente genial y creadora. El problema radica en que muchos piensan que nosotros tan solo somos juguetes en manos de un mundo insensato, caprichoso y regido por el azar y que ningún poder tenemos sobre este. Si crees esto, apaga y vámonos, pues esa será tu experiencia y todo cuanto te ocurra la fortalecerá en ti. Así que más te vale no albergar en ti dicha creencia.

Hazme caso, ¿qué tienes que perder? Cree en lo que decidas creer, atrévete a creer ciegamente en aquello que juegue a tu favor y no en tu contra. Mira dentro de ti y atrévete a sentir cual creencia es la verdadera. Cree en el amor y no en el miedo, en el éxito y no en el fracaso, en el poder y no en la impotencia, en la paz y no en la guerra, en la abundancia y no en la escasez. Tan solo depende de tu decisión. Tan solo haz esto. Cree en la abundancia del universo que todo lo da y nada pide a cambio.

Pasa además algo curioso para como vemos las cosas en este mundo falso, y es que en verdad para tenerlo todo, solo tienes que darlo todo, y por esto el homo exitosus es generoso, pues sabe que dando es que como obtiene y es no dando como lo pierde. Haciendo esto estas fortaleciendo tu creencia en la abundancia y no en la perdida ni en la escasez. Los pensamientos y las ideas se fortalecen al compartirlos, estamos de acuerdo en esto, ¿verdad?

De manera que cada vez que das creyendo en la abundancia estas fortaleciendo este pensamiento, esta creencia y la ley creadora de la mente y la ley de la abundancia no pueden fallar. Son inmutables e infalibles.

Pero ojo, si das no creyendo en la abundancia, dudando de ella, en verdad estarás creyendo en la escasez y será esto lo que experimentes y vivas. El universo no conoce el vació, o crees una cosa o crees otra, mientras sigas acá no puedes dejar de creer. Has de tomar partido. Para creer en algo solo has de decidir creer en ello, y repetírtelo a ti mismo constantemente y confiar plenamente en que es así, como tú lo crees y empezaras a verlo a tu alrededor. Las cosas, tu experiencia y el mismo mundo empezarán a cambiar.

Ahora piensa en los hombres y mujeres de éxito que puedas conocer, ¿viven en la abundancia y prosperidad o en la escasez? ¿En qué crees tú que creen ellos?


Extraido de la WEB

http://lafactoriadelexito.blogspot.com/2009/07/la-ley-de-la-abundancia.html

Publicado por Enrique Miralda en 13:40 martes 21 de julio de 2009

Vigilen sus pensamientos para atraer lo bueno
Por Jennifer Hoffman

Cada uno de nosotros quiere abundancia en nuestras vidas – queremos tener mucho dinero, amor, éxito y felicidad. Si no tenemos esas cosas creemos que la abundancia no está presente. Eso es porque tendemos a describir lo “bueno” en nuestra vida como abundancia y lo “malo” como carencia.

Así que creemos que si tenemos dinero, amor, éxito y alegría entonces tenemos abundancia. Y si no tenemos esas cosas no tenemos abundancia, o tenemos carencia. Pero eso es equivocado. Nosotros existimos en un estado de abundancia todo el tiempo. Ya sea que tengamos lo que queramos o no, siempre tenemos abundancia en cada área de nuestra vida.

Nuestra tendencia a poner la abundancia junto con lo bueno en nuestra vida es lo que nos lleva equivocadamente a pensar que no podemos manifestar lo que queremos o que no estamos siendo bendecidos cuando vemos nuestra vida y solamente vemos problemas o carencia. Si cambiamos nuestra definición de abundancia de “riqueza” a simplemente tener una gran oportunidad, podemos ver dos cosas: en donde tenemos abundancia y de lo que tenemos abundancia. Entonces tendremos la información que necesitamos para manifestar lo que verdaderamente queremos.

Con una nueva definición de abundancia podemos ver nuestra vida de una forma muy diferente. ¿Existen áreas de su vida con las que no estén felices? Entonces tienen una abundancia de insatisfacción. ¿Tienen pocos amigos y no mucho de una red social? Entonces tienen una abundancia de soledad. ¿No tienen suficientes recursos financieros? Entonces tienen una abundancia de carencia. ¿Desean poder comenzar un nuevo camino en su vida pero parece que no pueden dar ese primer paso? Entonces tienen una abundancia de miedo y duda.

Cuando tenemos muchas cosas que no queremos en nuestra vida, por ejemplo, relaciones difíciles, un trabajo insatisfactorio, dinero insuficiente, problemas con amigos y familia, pensamos que no tenemos abundancia. La tenemos, tenemos una abundancia de muchas cosas que no nos gustan. ¿Quién es responsable por eso? Una pista, no es el Universo. El Universo simplemente responde a nuestras peticiones. No las juzga ni nos recuerda que estamos pidiendo cosas que no van a hacernos felices.

¿Por qué intencionalmente manifestaríamos lo que no queremos? Hay muchas razones, por costumbre, miedo, duda, lecciones kármicas, o nuestras creencias sobre cuánta felicidad, éxito, riqueza y amor merecemos. Esa sola es la razón por la que tenemos abundancia de cosas que no nos traen alegría, paz, éxito y amor. El Universo nos da lo que pedimos, no más y no menos.

Una vez que sabemos dónde existe la abundancia, podemos comenzar a enfocarnos en la creación de una abundancia de cosas que queremos y menos de lo que no queremos. Transformar lo que estamos atrayendo para nosotros es tan fácil como poner atención a lo que estamos pidiendo, cómo lo estamos pidiendo y lo que creemos. Mientras que podemos no decir intencionalmente al Universo “quiero un trabajo insatisfactorio”, nuestra creencia de que no seremos felices con un trabajo o que no podemos encontrar uno que sea satisfactorio o incluso uno que nos pague lo que creemos que merecemos es suficiente para crear un trabajo insatisfactorio.

Pedir lo que queremos no es suficiente – ¿creemos que podemos tenerlo y que lo merecemos? Si no, siempre nos quedaremos cortos de obtener algo que nos satisfaga en cada forma. Todo lo que pensamos, decimos y hacemos afecta lo que atraemos en nuestras vidas.

Nuestros pensamientos tienen simplemente tanta energía como lo tienen las palabras, así que si decimos que queremos un compañero amoroso en nuestra vida pero no creemos que alguna llegará a nuestra vida, no deberíamos sorprendernos de que estemos solos todavía otro día, mes o año.

Cambiar nuestras creencias sobre lo que merecemos es una de las cosas más difíciles que podemos hacer. Requiere vigilancia constante de nuestros pensamientos y palabras. Debemos hacer un esfuerzo genuino por recordar que somos poderosos, seres espirituales divinos que tienen la habilidad de crear lo que sea que queramos. Cualquier cosa que esté actualmente en nuestra vida es un resultado de algo que pedimos, ya sea que lo hayamos pedido consciente o inconscientemente, creímos que lo merecíamos y continuaremos manifestándolo hasta que nos transformemos.

¿De qué tienen una abundancia en su vida? ¿Está fluyendo suavemente y están felices con cada aspecto de su realidad? Si no, recuerden que han creando abundancia, simplemente que no están felices con ella. Una vez que se dan cuenta de eso, pueden enfocar sus esfuerzos de manifestación en crear una abundancia de lo que les traiga éxito, alegría, amor y paz.

Vigilen sus pensamientos y palabras, revisen sus creencias y cambien las que les limiten, tomen acción cuando las puertas se abran y las oportunidades se presenten y entren en su poder. Creen una abundancia de cosas que los tenga contentos para saludar cada nuevo día y vivir la vida de sus sueños. Está dentro de su poder el crear abundancia – úsenlo para crear una abundancia de alegría y bendiciones. Acerca de la autora Jennifer Hoffman es una intuitiva, sanadora espiritual, mentora, maestra y autora. También canaliza la energía del Arcángel Uriel. Jennifer ha ayudado a muchas personas a través del Cambio con sus percepciones y consejos únicos, facilitando su viaje de sanación.

Jennifer es la fundadora de http://www.urielheals.com/, un centro de crecimiento y sanación espiritual en línea y dedicado a los mensajes y enseñanzas del Arcángel Uriel. Información sobre los libros de Jennifer, seminarios en línea y servicios está disponible en su sitio web, o al email: healing@urielheals.com

miércoles, 3 de noviembre de 2010

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El Regreso Al Hogar 2

La semana pasada los ángeles nos contaron acerca de lo que llamamos la muerte y ellos dicen que es el “REGRESO AL HOGAR, esta semana hablaremos de cómo sentir cerca de nuestros seres queridos que regresaron antes que nosotros.

Nuestros seres queridos se despiden de nosotros durante los días siguientes a su partida al hogar y nos acompañan de ahí en adelante, siempre. Lo hacen a través de sueños y señales:

Para percibirlos en sueños, antes de acostarse hablen mentalmente con ellos y pídanles que se comunique con ustedes. Acuéstense tranquilos y con la certeza de que así será. Un lindo testimonio de una hija cuyo padre regresó al hogar:

“Al principio de su partida al hogar, soñaba mucho con el, de hecho en el primer sueño que tuve con el me dijo que había venido a mi porque dios se lo había permitido y necesitaba sanar...llore con él lo abrace mucho y le dije que lo amaba y extrañaba mucho...después de despertar le agradecí muchísimo a Dios por darme esta oportunidad de compartir con el, me sentí más tranquila...y así como este relato tengo muchísimos más...por lo que estoy muy agradecida con Dios y los ángeles...por regalarme estos momentos con mi Padre....

Las señales son maravillosas, yo acordé con mi suegro una señal antes de que regresara al hogar. Estábamos hablando del proceso y escogimos entre los dos, que las rosas blancas serían una señal. Que cuando las viera él estaba presente o que me las mandaría de formas inesperadas. Este fin de semana le pedí que quería sentirlo cerca y cuál sería mi sorpresa que al salir de Bogotá a un almuerzo pasamos por un cultivo que se le había caído parte del plástico que lo protege y puede ver que eran ROSAS BLANCAS!!! Cuando él estaba en sus últimos momentos con nosotros, mi cuñada y yo decidimos darle una serenata y le cantamos sus canciones favoritas, cerrando con “Color Esperanza” de Diego Torres. Después de su regreso al hogar, la canción ha aparecido de forma repetitiva en el radio y los playlists de los IPODS!!!

Esto también lo pueden hacer una vez hayan regresado al hogar, diciéndoselos mentalmente y acordando señales. Lo importante es que sepan que cuando ustedes SIENTAN QUE ES UNA SEÑAL, lo acepten como tal. A veces pensamos demasiado y creemos que es “imaginación”. Recuerden, las señales se siente como tal, y lo primero que se nos va a venir a la cabeza es esa persona. Recíbanlas, desfrútenlas y agradezcan.

Pueden pedir señales con respecto a un tema específico con sólo decirles mentalmente: “ Papa, mándame una señal o un sueño con tu consejo con respecto a mi trabajo.” Sientan y ábranse sin expectativas, pronto la recibirán…

Creo que es importante aclarar, que si ustedes creen que no reciben señales, ni los sienten o no se sueñan con ellos, no quiere decir que no haya comunicación, tengan paciencia que todo se dará en el mejor momento. . En la mayoría de los casos, es que no “aceptamos” que son mensajes o estamos con mucho dolor y hay que esperar un tiempo para percibir claramente.

Pidan el apoyo de Dios, el universo, los ángeles y los maestros, Sobre todo del Arcángel Azrael, para sentir y percibir los mensajes de sus seres queridos y apoyarlos a todos en el proceso de regreso al hogar. Imagínenlos envueltos en una luz blanca de amor y a través una corta meditación u oración, conversen con ellos. También pueden escribirles una carta y luego quemarla como símbolo de que la “mandaron por correo angelical”. Pídanles que a través de señales o sueños, reciban sus respuestas. Lo más importante es agradecerles lo vivido y visualizarlos con Dios y los seres de luz.

Con mucha ilusión, espero que los apoye y ayude a hacer de este proceso un momento de establecer una nueva forma de mantenerlos cerca y recibir su apoyo.

Un abrazo de luz, Maria Elvira

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